Es necesario diferenciar entre la xerostomía (sensación subjetiva de boca seca) y la hiposialia (disminución objetiva de la secreción salival).

La prevalencia de la xerostomía es alta y puede variar desde el 20% en adultos entre 18 y 35 años hasta el 40% en adultos mayores de 55 años.

Los pacientes con xerostomía pueden presentar dificultades para masticar, tragar o hablar, síntomas que afectan significativamente a su calidad de vida. La saliva tiene numerosas propiedades: antimicrobianas, acción tampón del pH bucal, lubricación y humectación de tejidos bucales, contribución a la remineralización del esmalte y la dentina. Por ello, las disminuciones del flujo salival pueden afectar negativamente a la salud bucal.

La producción salival está regulada por el sistema nervioso autónomo (SNA), que, a su vez, se divide en sistema nervioso simpático (SNS) y sistema nervioso parasimpático (SNP). El SNP produce saliva abundante y de consistencia serosa, el SNS, aumenta ligeramente la producción salival y esta tiene predominio mucoso.

Causas de la Xerostomía

Factores locales: 

Los factores locales son aquellos que afectan directamente a las glándulas salivales:

  • Los fármacos: Existen más de 500 fármacos (un 80% de los más prescritos) que afectan a la regulación nerviosa de las glándulas salivales, como antihipertensivos, antidepresivos, ansiolíticos, sedantes, antihistamínicos, broncodilatadores, antiinflamatorios, analgésicos, etc. Hay algunos medicamentos que pueden provocar el efecto contrario a la xerostomía, hipersalia, que es una producción excesivamente abundandte de la saliva. Dentro de este grupo se encuentran los fármacos agonistas del SNP, como la pilocarpina, la cevimelina o el betanecol.
  • Quimioterapia y/o radioterapia de cabeza y cuello. Pueden producir lesiones y destrucción de los tejidos de las glándulas salivales, provocando su atrofia.
  • Hábitos sociodietéticos: el tabaco, el alcohol, las bebidas con cafeína, alimentos picantes, salados y ácidos. La respiración bucal o los ronquidos pueden también provocar sequedad bucal.

Factores sistémicos

Son los no localizados en la región bucal, pero que pueden tener repercusión sobre la xerostomía:

  • Embarazo: Las variaciones hormonales, así como las de pH bucal y de la composición de la saliva, hacen que haya un incremento de xerostomía.
  • Envejecimiento: Produce una ligera disfunción de las glándulas salivales, ya que las personas mayores suelen estar polimedicadas. Además, en la menopausia, se producen cambios en la composición bioquímica de la saliva, que acusan más la xerostomía.
  • Enfermedades autoinmunes: Síndrome de Sjögren, en el que se produce un descenso de las secreciones de las glándulas lacrimales y salivales. También la artritis reumatoide y el lupus eritematoso sistémico.
  • Enfermedades endocrinas. La diabetes no controlada, las patologías tiroideas como la enfermedad de Graves, que es a la vez autoinmune, también están relacionadas con la boca seca.
  • Infecciones bacterianas y víricas, que también pueden infiltrarse en las glándulas salivales.
  • Parkinson o enfermedad renal terminal.

Tratamientos de la xerostomía:

  • Mejorar la hidratación de la cavidad bucal. Beber mucho agua, mantener las mucosas hidratadas y los labios con bálsamos.
  • Evitar factores y alimentos irritantes.
  • Mantener una buena salud bucal. ¿Cómo?
  • Cepillado dental. 3 veces/día durante 2 minutos.
  • Uso de pastas y colutorios con flúor y sin ingredientes irritantes.
  • Higiene diaria con seda/cinta dental o cepillos interproximales.
  • Higiene lingual diaria con limpiador.
  • Control periódico con el odontólogo
  • Identificar el factor causante de la xerostomía para determinar si es posible modificarlo. En casos severos, pueden ser útiles las salivas artificiales o sustitutos salivales, cuyo objetivo es hidratar la cavidad bucal e incrementar la viscosidad de la saliva.

También se pueden utilizar sialogogos (estimulantes de la salivación). Son fármacos que incrementan significativamente la producción de saliva, siendo el más usado en España la pilocarpina, aunque sólo se recomienda en casos de xerostomía severa por los numerosos potenciales efectos adversos.

Más recomendables son los sialogogos tópicos, que pueden aplicarse localmente en formato spray, comprimidos o chicles, y que estimulan la producción natural de la saliva. Los más conocidos son el ácido cítrico y el málico, que mejora significativamente la salivación y consigue una estimulación salival con menos riesgo de erosión dental.